Técnica no hace al amor.
Técnica no hace a la expresión.
Técnica no hace a la música.
Rozando despacio las teclas, reacciono...
¿Qué hago? ¿Qué busco?
Curiosamente, jamás me busqué y me encontré, frente a frente con un par de notas que hacen al amor, la expresión y sí, a la música.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
miércoles, 7 de septiembre de 2011
En-amor
Él recorre mi cuerpo con sus dedos tibios, llenos de amor y dulzura, mientras yo me poso junto a él y lo observo. Observo sus movimientos, sus gestos, su tierna mirada. Y juega con mi pelo, se enreda en mi pelo, se enreda en mí, fija sus ojos en un un punto y comienza de nuevo, mientras yo, atontada en sus caricias me quedo sin palabras para transmitirle la tranquilidad que él me da, y me vuelve a dar. Es que sus finos y largos dedos, su oscuro cabello, su fuerte respiración y su corazón que puedo oír desde mi lugar, son todo lo que necesito para sonreír.
Entonces me entrego, me entrego a amarlo y a sentirlo. Su suave boca acaricia mi espalda y me roba un suspiro. Y yo le regalo ese suspiro y otros más, y le doy mi amor y mi piel a él. Realmente el amor sabe ser muy dulce, y él lo es como ninguno.
domingo, 24 de julio de 2011
tiempotiempotiempotiempo
"Todo a su tiempo" le decía a su hija, cuando con preguntas y permisos buscaba poder abrir las alas y crecer, a su forma, claro.
Y ella no soportaba las estúpidas reglas sociales: "sos mujer, es distinto", "no tenés edad", "cuando tengas hijos lo vas a entender". ¿Entender qué? ¿Que estaba ya grande y aún le pedía permisos no necesarios a sus mayores? ¿Que la sociedad inventa normas a su gusto y uno sólo por formar parte de ella debe aceptarlas?
No solía pedir nada extraordinario, cosas que puede pedir cualquier persona a esa edad.
De todas maneras, pensaba e intentaba entender (algo que parece que los adultos no solían hacer con ella), el por qué de sus respuestas, obviamente negativas.
"Si sólo busco crecer, ¿por qué sería un inconveniente para ellos? ¿Acaso no quieren mi felicidad?", se preguntaba. Parece entonces que, reprimida, tendrá que esperar a que llegue "su tiempo" y entonces podrá elevarse y de una vez por todas crecer (al tiempo de sus padres, claro está).
viernes, 8 de julio de 2011
L.
"Los días de invierno son tristes y grises", pensaba mientras, sentada frente al televisor, esperaba algún golpe que la haga reaccionar.
Llevaba días ahí acostada, sin mucho más que hacer.
Ya se cansaba de su obseción. Ella amaba, amaba con locura, pero real. Enloquecía sin un llamado, enloquecía en el silencio y también sin él.
Siempre necesitó de lo que no tenía, aunque esta vez de una manera algo más distinta.
La soledad le fascina, pero a la vez le permite pensar cosas que en compañía no puede. Poco a poco comienza a sentir cómo esa locura que parecía tan superficial, le come la cabeza, a cada hora, a cada minuto que pasa, un poco más. Ya no lo puede controlar, ésta es quien la controla.
domingo, 3 de julio de 2011
sos ce dont j'ai besoin
Siento cosas que nunca había sentido.
Siento cosas que con nadie las sentí.
Siento cosas, y me alegro de eso, que sólo las siento por él.
Si de la noche a la mañana pasa algo, quizás bueno, es quien me saca la mayor sonrisa. Si, en cambio, sucede al revés, es por quien siento un malestar dentro mío. Es quien puede cambiar mi humor de un momento a otro, y estoy feliz de eso.
Necesito que entiendas lo que siento, todo lo que siento.
Los exteriores son sólo complementos, que realmente no hacen a nada, tan sólo son eso, algo agregado que verdaderamente no existe.
Sólo existe en concreto mi amor y tu amor, y nuestro amor. Nada más que eso. Nada más que vos, nada más que yo.
sábado, 2 de julio de 2011
Vicky Ferman II
El tiempo para, para en esos momentos en los que descubrís la felicidad en esas personas.. Él sonrió y lo demás fue atenuándose hasta volverse transparente.
Él sonrió y esos momentos que creía que no iban a volver, volvieron, los volví a vivir.
Él sonrió y sentí que su felicidad era mía, que su felicidad me llenaba ese vacío donde ahora está pintada su sonrisa.
Simplemente él sonrió.
miércoles, 22 de junio de 2011
Ciclotimia constante

Hoy te siento lejos, te siento lejos como si no estuvieras, aunque nuestros labios se estén rozando.
Hoy te siento lejos, aunque nuestras manos se acaricien.
Otra vez, hoy te siento lejos, pero aún más lejos que ayer. Quizás te alejaste, quizás me alejé. Quizás te confiaste, me confié, nos confiamos, hasta de nosotros mismos, como si supiéramos de qué se trata.
Quizás soy yo quien poco a poco se aleja de vos, es que mi amor, me cuesta confiar en vos.
Quizás no sabés demostrar amor como pensé, no sabés querer como imaginé y tan sólo disfrutás de los momentos en que nuestros cuerpos, desnudos, se encuentran frente a frente. Quizás debí esperar a que me quieras más.
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